miércoles, 24 de febrero de 2010

15 cm para tu placer y felicidad

"Hombre heterosexual para mujeres y parejas. En Toledo capital. Fotos reales. Bien dotado (15cm) para tu placer y felicidad. 15 minutos: 50 euros, 30 minutos: 75 y una hora: 120 euros. No os arrepentireis, os haré gozar de felicidad como nunca".

Cuando yo iba a confesarme a mi parroquia de Santiago - hace mucho, mucho, pero que mucho tiempo - mi cura no se me presentaba con estas tarifas y el placer y la felicidad se reducían a tres padresnuestros y un avemaría para quítame acá estos pecadillos.

El caso es que estas palabras pertenecen a los anuncios en Internet que un párroco de Totanés y Noez (dos pueblos de Toledo donde Cristo perdió la sandalia y el cura algo más de ropa) utilizaba para venderse. No contento con eso, se le acusa, además, de robar "presuntamente" (como se dice ahora) 17.000 euros de las hermandades de los municipios para gastárselas en líneas telefónicas eróticas y otros servicios sexuales.

En Público aparecen hoy unas declaraciones de antología formuladas por una feligresa al conocer les affaires de su cura: "Está muy feo. Porque lo de robar puede ser una mala tentación, pero lo de gastarlo luego en mujeres..." ¡Eso es lo que duele!

Por cierto que el obispado ha cesado fulminantemente al susodicho. ¡Si es que van echando a los mejores, cagüendios!

martes, 23 de febrero de 2010

El buen morir

Mi última columna publicada en Avuelapluma:
"En Inglaterra acaban de detener al veterano presentador de documentales de la BBC Ray Gosling por haber confesado que hace 20 años mató a su compañero, enfermo de sida en estado terminal a petición de éste último, cuyo sufrimiento y dolor era ya insoportable.

Nunca he terminado de entender dónde está el problema concreto con la eutanasia, por qué los gobiernos tienen miedo a abrir este debate, por lo demás bastante asumido por la sociedad (¡por favor, ya hemos dejado desde el siglo XVIII de estar en minoría de edad!). Soy partidario del buen morir, de la buena muerte y que, cuando ésta sea inevitable, pueda ser administrada con mi consentimiento para que mi último recuerdo de esta mi única vida no sea la más abyecta y cruel (pues es evitable) de las agonías. Sobre mi vida, exclusivamente sobre mi vida, tengo el derecho a decidir.

Hay quienes creen que nuestras existencias no nos pertenecen a nosotros, sino que somos propiedad de un dios y que tenemos que asumir el sufrimiento que este dios nos envía. Crueles son estos dioses. Bien, no tengo problemas con el hecho de que algunos quieran sufrir a mayor gloria de su religión, pero ¿qué pasa con quienes asumimos que somos propietarios de nosotros mismos, o con quienes creen que ningún dios puede ser partidario de la agonía, que su dios, en fin, no es masoquista? ¿Sufrimiento para todos al albur de unos dogmas minoritarios?

Nunca le he tenido miedo a la muerte, pues, citando a Epicuro, "mientras yo soy, la muerte no está presente y cuando la muerte está presente… entonces yo ya no soy". Pero esperar a morir sufriendo sin razón, vivir agonizando… a eso si le tengo miedo".

lunes, 15 de febrero de 2010

¡Con el frío que hace!

400 asociaciones - ¡vamos la hostia! - se han unido para defender el Cristo de Monteagudo, que un desalmado (¡un ateo! ¡un rojo! ¡un blasfemo!) quiere retirar del castillo que viene ocupando desde hace algún tiempo.

Y por eso, las 400 asociaciones convocaron manifestación este pasado sábado para defender, dicen que por razones culturales, el Cristo de proporciones faraónicas... sólo que a su cruzada acudieron poco más de 200 personas. Hagan la cuenta: 400 asociaciones - 200 manifestantes. ¡En esas asociaciones hay quienes repiteeeeennnnn!. Nota: La Razón, que ve triple, contó 1000 personas.

La verdad sea dicha a mí el número de personas me es indiferente. Yo soy de los que abrazo muchas causas minoritarias y no estoy por remar siempre en favor del viento. Lo que si me ha sorprendido es la explicación que los prebostes de la cosa han dado al fracaso de la convocatoria: "un portavoz de la plataforma - leo en Público 14/02/2010 pág 33 - atribuyó el escaso éxito a la débil lluvía y al frío"

¡Ay de estos cristianos! Ya verán cuando tengan que rendir cuentas ante su dios en el día del Juicio y éste les diga "conque preferistes estar calentito a defenderme ehhh ¡al fuego eterno!"... Y es que el dios bíblico, si creemos lo que dice su Libro, tiene un caracter de mil demonios, y es bastante caprichosillo, amen de ególatra. Siempre quiere que le adoren, y le recen, y le quemen animales, o inciensos o enemigos derrotados.
La segunda cosa que me llamó la atención es la insistencia que tienen en decir que lo suyo no es defender un símbolo religioso impuesto, que la cosa no tiene nada que ver con los tiempos de la Iglesia dominante, quita, quita. Lo suyo es pura defensa cultural. O eso decían las mujeres y hombres que desfilaban la fría mañana de ese sábado con pegatinas donde se podía leer "Dios existe y me ama", "Dios mandará en España más que en el resto del mundo" (sic) o "fidelidad a Dios, fidelidad al sacerdote". Lo dicho, nada que ver con lo religioso. Solo cultura.

jueves, 11 de febrero de 2010

Ciudado com Deus

Me lo trajo el amigo Valentín de su reciente viaje a Portugal, a Oporto y alrededores para ser más exactos.

Shalom Auslander, criado en el seno de las Comunidades Judaícas Ortodoxas de Spring Valley, ha escrito 14 relatos en la mejor tradición del humor blasfemo de Saramago o la ironía de Woody Allen.

"Con un humor freco, irreverente e sempre muito inteligente".

Por ejemplo, en el relato número 2 nos encontramos con Bobo, "o chimpanzé autodespreciativo", un pobre animal que

Às 9:30h daquela que, noutras circunstâncias, teria sido uma manha vulgar no dia 25 de Maio, Bobo, um pequeno chimpanzé-macho na Casa dos Macacos do Jardim Zoológico do Bronx alcançou a autoconsciência total.
Deus.
Morte.
Vergonha.
Culpa.
Cada um caiu como uma pedra no seu crânio minúsculo e primitivo.

Dios, la muerte, la vergüenza y por supuesto la culpa... cayendo como piedras sobre nuestras cabezas. Es una buena imagen.

A decir verdad estas piedras - dios, la muerte, la vergüenza y la culpa - son de las más habituales en nuestra literatura religiosa y leer el Catecismo de la Iglesia Católica, o el Corán, o el Pentatéuco es una muestra bastante amplia de las distintas lapidaciones contra la existencia del hombre y los placeres de esta vida momentánea: la culpa de Adán transmitida de padres a hijos, la vergüenza del sexo, el odio al cuerpo para satisfacer a un dios y ganarse su paraíso, la muerte como liberación...

El pobre Bobo, con estas pedradas religiosas recién adquiridas la mañana del 25 de mayo descubrió por ejemplo que estava com una erecçao grande e vermelha. A sua alma encheu-se de vergonha.

Las "Revelaçoes surpreendentes do Livro Perdido de Stan" también contiene un gran momento cuando Stanley Fisher descubre en una caverna oscura de una coordillera oscura en Israel unas tablas originales y antiquísimas con los libros del Antiguo Testamento precedidos por un párrafo que decía simplemente:

O trabalho que se segue é uma obra de ficçao

El pobre Stan se ganará el odio de todos los líderes religiosos, del Papa, que le propina un baculazo en el estómago, de las autoridades judías que lo persiguen o de la Fatwa que contra él proclamará el ayatollah Khamenei:

"Devido ao facto de Stan negar a existência do Deus de Paz e Amor e de Misericórdia e Compaixao Eternas", escreveu o ayatollah, "é nosso dever matá-lo".

Curiosamente aunque Stan no exista, los edictos judíos, musulmanes y cristianos convocando a las matanzas en nombre del Dios de Paz, Amor y Misericordia abundan, lamentablemente, en nuestra historia.

El libro de Shalom Auslander es una traducción del original en inglés al portugués. No lo he visto en castellano, pero leerlo en la hermosa lengua de nuestros vecinos es un placer. ¡Gracias Valentín!

lunes, 8 de febrero de 2010

Pintar las estrellas

Mi última columna publicada en Avuelapluma

Mientras escribo esta columna nuestro Presidente acude a Washington a ver a nuestro Señor en la Tierra, oséase, Barack Obama.

Y allí, cuando ustedes lean esto, habrán celebrado algo que se llama “Desayuno Nacional de la Oración” que celebra la muy ultra-conservadora organización cristiana “The Family”… La Familia. Si el evento tuviera lugar en algún pueblecito de Nápoles habría mucho que sospechar… La Familia, pronúnciese con la voz ronca de Don Vito Corleone en El Padrino… pero tratándose de Washington e interviniendo los jerarcas fundamentalistas del país podemos desechar las sospechas para darlas por plenamente confirmadas.

No me molesta para nada que la gente rece. Hay dioses de sobra donde elegir. Lo que no comparto es esa renuncia expresa al laicismo y a la separación Iglesias-Estado que ha perpetrado nuestro Presidente, que me representa a mí, ateo impenitente, y a ustedes, que a lo mejor son católicos, o budistas, o creyentes en la Alcaldesa de Cáceres, rezando como Jefe del Gobierno por todos nosotros.

Al César lo que es del César, a Dios lo que es de Dios, leemos que dicen que dijo Jesús. Pero estas religiones nuestras - tan humanas – han terminado por pensar que invertir en el más allá renunciando a lo temporal no es de gran provecho, mejor ocuparse del más acá y los beneficios terrenales.

Vincent van Gogh dijo una vez que “cuando siento la necesidad de religión salgo de noche a pintar las estrellas”. He aquí mi rezo: ojalá tuviéramos gobernantes que ante el vértigo del poder religioso prefiriesen pintar las estrellas a sacrificar los principios.

lunes, 1 de febrero de 2010

Satán, bien visto

A veces sorprende encontrar algunos libros.

Hoy, en mi litúrgica visita a TodoLibros (el 1 de cada mes salvo si es festivo, momento en que mi cuenta corriente abandona sus veleidades comunistas para pasarse al bando populata, quiero decir, que mis números rojos devienen en azul de "saldo"... muy brevemente, eso sí, dura esta excursión matemática al otro lado) me he encontrado, casi por casualidad, justo cuando ya iba a teclear el código de mi tarjeta de crédito, el libro "Breve historia del satanismo" de Joseph McCabe. Ha sido un encuentro afortunado. Sin duda que estábamos destinados a encontrarnos este autor y yo en algún momento de la existencia.

Joseph McCabe (1867-1955). Franciscano arrepentido. O lo que es lo mismo: ateo renacido al mundo de la razón. A los quince años ingresó en la orden fundada por aquel santo italiano que hablaba con los pájaros (el diálogo no se contagió a sus sucesores, como tampoco el "hábito de pobreza") y, tiempo después, tras una fuerte crisis de fe, abandonó el sayo y el sacerdocio, dedicando su enorme capacidad intelectual (al decir de muchos) a combatir las supercherías, la irracionalidad, los dogmatismos y las intolerencias.

Escribió, y ya lo estoy buscando por ahí, Twelve Years in a Monastery con sus experiencias franciscanas, un betseller en la época (1897) que vendió 100.000 ejemplares.

El caso es que la editorial melusina ha editado su "Breve historia del satanismo", un pequeño libro de 134 páginas y formato pequeño, más o menos la mitad que un libro de bolsillo, y que se lee en un pis-pas. Ahora mismo me voy a poner a ello, abriendo un hueco entre las lecturas de este mes.

Me gusta este MacCabe muy especialmente por un detalle: la Iglesia acostumbra a inventarse (literalmente, a inventarse) que en el último momento, a las puertas de la muerte, muchos de los más acérrimos ateos, racionalistas, libertinos y demás librepensadores se habían (re)convertido. Por ejemplo Voltaire, por ejemplo Azaña. Siempre aparecía un cura dispuesto a dar testimonio del hecho, incluso frente a quienes estuvieron con aquellos pensadores hasta el postrer aliento y no recuerdan tal cosa. No sé si será por esta razón, probablemente no, pero el caso es que MacCabe quiso que en el epitafio de su tumba se pusiera:

"Fue un rebelde hasta el último suspiro".