viernes, 29 de enero de 2010

Vaticano S.L.

El Vaticano, ese estado sin democracia (y como decía ayer Juan Verde en el coloquio posterior a una conferencia celebrada en el Ateneo sobre teísmo y ateísmo, el único Estado del mundo donde el amor está prohibido), quiere, una vez más, ver si es capaz de meternos a calzador su modelo de sociedad. Vaticano S.L., uno de los lobbys empresariales más insistentes.

En Europa se está discutiendo una Directiva contra la discriminación por razón de orientación sexual y de género y el Vaticano ha enviado una carta a los diputados de derecha y ultraderecha (dejando claro, por si alguien tenía dudas, que esa es su opción política) para decirles que si no se aprueban sus enmiendas - que ellos mismos han redactado - que se vote en contra de dicha Directiva.

¿Y cuáles son sus enmiendas?

Pues entre otras cosas, que el aborto sea considerado un delito, que se diga que en Europa no se admite la unión entre personas del mismo sexo y que un empresario pueda despedir a otra persona por razones religiosas... vamos, que sus enmiendas buscan que una Directiva contra la discriminación por razón de orientación sexual y de género se convierta en una Directiva "a favor" de dicha discriminación.

Es la "ley natural", dicen. "Ley natural", esto es, revelada por su dios, que solo ellos pueden interpretar y que tenemos que aceptar por bemoles. Se pretende que sus neuras y sus crisis de histeria sean nuestra "Ley natural".

También le han dicho a los parlamentarios de derechas que deben elegir a personas con un claro compromiso cristiano y con la "ley natural" (de nuevo) para los principales cargos. Y a punto han estado de lograr que su candidato al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo se imponga. Vamos, que pretenden que el lobo se ponga a guardar las ovejas.

Es una ofensiva en toda regla. Ante la pérdida de poder y de adeptos, el Vaticano S.L. ha decidido contraatacar y lo hace como siempre lo ha hecho: intentado controlar el poder.

Razón de más para oponernos a ellos.

lunes, 25 de enero de 2010

En defensa del Obispo Munilla


Mi última columna publicada en el Semanario "Avuelapluma"

Desde estas páginas quiero yo lanzar una proclama, que digo yo una proclama, una apología – que ya quisieran para sí haber escrito Orígenes o Tertuliano - del obispo Munilla. En estos tiempos nuestros de zozobra espiritual, necesitamos más que nunca obispos como el recientemente nombrado a dedo (¡ese dedo corazón levantado hacia arriba desde el Vaticano!) para desesperación de sus levantiscos fieles de San Sebastián.

Quiero decir con ello que, ahora que la Iglesia para recuperar adeptos quiere vestirse con el traje de cordero, es bueno que aparezcan sacerdotes como el mencionado, que no ocultan que bajo la piel de un apacible herbívoro se esconde, como siempre, el lobo. Munilla ha expresado con absoluta nitidez lo que realmente preocupa al Vaticano: ¿el hambre en el mundo? No, que va. ¿Las guerras? No hombre, por favor. ¿El terremoto en Haití? Quita, quita. Lo que realmente preocupa es la “crisis espiritual”, entiéndase esto que cada día va menos gente a misa y los seminarios se despueblan cual zona de botellón con las primeras luces de la mañana, vamos, que no queda ni el apuntador.

Dios – dice también Munilla - tiene la última palabra y por lo tanto los muertos de Haití están gozando de su presencia. Con semejante consuelo casi dan ganas de no enviar más ayuda al destrozado país para facilitar el envío de almas al dios cristiano.

¿Por qué quiero yo defender entonces a nuestro desbocado obispo? Porque en estos tiempos de zozobra espiritual, donde muchos se refugian en la fe y la superstición frente a los problemas, en vez de coger al toro por los cuernos, personas como Munilla, que no ocultan lo que hay debajo de la piel de la Jerarquía de la Iglesia, hacen más ateos que todos mis escritos en esta columna. ¡Gracias Munilla!

jueves, 21 de enero de 2010

Darwin: una vida de cine


Desde que se anunciara un biopic sobre Charles Darwin ("Creación") los grupos religiosos negacionistas del hecho de la Evolución pusieron el grito en el cielo. A la película, cuyo director es Jon Amiel, le espera un calvario, especialmente en EE.UU. donde los fundamentalistas están presionando para que no se proyecte en las carteleras de cine.
Cualquiera que lea la biografía del gran naturalista inglés - os recomiendo la primera edición, sin la autocensura que él mismo se autoinfligió - se encontrará con una vida apasionada y un hombre apasionante. Su relación con la religión fue, además, muy conflictiva, no tanto por la oposición cristiana que recibió la publicación de su libro "El origen de las especies" como por el hecho de la profunda religiosidad de su mujer, lo que le llevó a realizar cambios en su libro cumbre y en su propia autobiografía para limar ciertas referencias escandalosas (en la época) hacia las creencias.
Darwin, que en un principio acarició la idea de hacerse pastor anglicano, terminó profesando un agnosticismo declarado hacia el mundo de las creencias que, en sus últimos años, tras la muerte de su hija predilecta, se convirtió casi en ateismo.
Muchos estadounidenses se perderán la película, pues algunos piensan que su fe para mantenerse inalterada y firme debe permanecer incomunicada de cualquier otra idea, reflexión o propuesta (es curioso, porque yo he leído la Biblia y no se ha tambaleado mi ateísmo y tampoco le afecta que, por ejemplo, Juan de la Cruz sea uno de mis poetas predilectos), en los países islamistas ni soñaran con verla y aquí en España tendremos que esperar a que las salas comerciales le dejen un hueco (la censura económica, la idea de que sólo los espectáculos vacíos y sin contenido mueven a la masa opera con más fuerza que una censura ideológica; afortunadamente Ágora, o Avatar empiezan a demostrar justo lo contrario).
Pinchando aquí podéis acceder al trailer de la película.

miércoles, 20 de enero de 2010

Crimen en el Arca de Noé

En esta foto tenemos un argumento que puede compaginar la inexistencia de dinosaurios en el mundo con el relato mitológico del Génesis, pero éste no es el crimen que me propongo resolver.

El crimen fue cometido en la persona del siguiente y simpático abuelete:



El finado. ¿Quien lo mató?

Este feo asunto que voy a desvelar habría sido imposible de resolver sin las aportaciones matemáticas de mi Watson particular "Sir Valentín". A decir verdad casi todo el trabajo lo ha hecho él, pero ya saben que en las novelas policíacas el detective debe hallar la solución al enigma, nunca el adjunto.

Nos ha llevado unos cuantos vinos el descubrimiento, y visto el éxito pensamos seguir indagando en este Libro Sagrado para descorrer el velo de lo que se oculta ¿que otros crímenes se esconden en el Nuevo y el Viejo Testamento? Pronto lo sabremos.

Por el momento, hoy presentamos el caso de Mathusalen: ¡crimen en el Arca de Noé!
Mathusalen es el hombre de más edad que se menciona en el Antiguo Testamento. Murió - no se especifica cómo - a los 969 años.

En Génesis 5.25 leemos que: "Y vivió Mathusalen ciento ochenta y siete años y engendró a Lamech"

Después, en Génesis 5.28 leemos que : "Y vivió Lamech ciento ochenda y dos años y engendró un hijo, 5.29 y llamó su nombre Noé".

Hasta aqui la cosa está clara. Mathusalen tiene 187 años cuando engendra a Lamech, quien a sus 182 engendró a su vez a su nieto, Noé. 187+182 son 369 años. 369 años lleva viviendo Mathusalen, y el Génesis 5.27 nos dice que "fueron, pues, todos los días de Mathusalen novecientos sesenta y nuevo años". Es decir, le queda por delante 600 años para disfrutar de la vida, tener más hijos e hijas (Génesis 5.26) y disfrutar de las carantoñas y alegrias de su primer nieto Noé.

Pero ¿va a corresponder Noé a este amable y viejo anciano? ¿Le dará todas las alegrias?
Como sabéis, el bondadoso dios Yavhé en Génesis 6.6 nos dice que se ha arrepentido de crear al hombre (sorprende que se arrepienta, teniendo en cuenta que como omnisciente que es ya debía saber el resultado) y por ello decide ahogar a todo bicho viviente, hombre, mujer, niño... y animales. ¿Qué cosa mala han hecho los animales? No lo sabemos. Pero morir, han de morir también.

Pero hete aquí que Noe "halló gracia en los ojos de Yavhé" (Génesis 6.8) y decide salvarlo a él, a su familia y a unos cuantos animales. Y aquí llegamos a lo crudo de la cuestión:

Mathusalen con 187 años tiene a Lamech. Lamech con 182 años tiene a Noé "y siendo Noé de seiscientos años, el diluvio de las aguas fue sobre la Tierra" (Génesis 7.6).

Hagamos ahora la cuenta:

187 años + 182 + los 600 que vive Noe antes del diluvio son ¡969 años! La edad en que murió el pobre viejecito. ¡Ahogado en el Diluvio! ¡Su nieto no tuvo a bien decirle sube acá y sálvate! Hay que ser cabrón, perdón por la expresión.

En la Biblia no se especifica como muere el abuelo, pero es sospechosa la coincidencia, muy sospechosa. Fiáte de la familia.
++++
Nota:
Las citas provienen de mi edición de la Biblia de Reina-Varela, la primera Biblia escrita en español... por unos protestantes (1569-1602). Podría haber escogido una tradución católica (tengo en casa ocho Biblias distintas) pero me apetecía joder un poco.

sábado, 16 de enero de 2010

Un crimen dormido

En la Biblia hay un crimen dormido, un crimen que se nos ha pasado por alto a los ateos en nuestras minuciosas pesquisas. No, no me refiero a los abundantes asesinatos que circulan por la misma, tan evidentes, tan claros y transparentes, generalmente demandados por el piadoso Yahvé, ni siquiera a los cometidos a lo largo de los siglos en nombre del dios único más único que los otros dioses únicos. Este es un frío asesinato cuyas circunstancias - en un entorno familiar, con alevosía y premeditación, sin respetar la edad siquiera - me propongo desvelar próximamente.

Han sido largas pesquisas frente a unos vinos, con la inestimable ayuda de mi compañero de andanzas Valentín. Seré generoso y os doy todas las pistas por si queréis descubrir vosotros ¡el crimen oculto en el Génesis!

Las huellas dejadas están presentes en Gen. 5.25, Gen. 5.27, Gen 5.28 y Gen. 7.6

jueves, 14 de enero de 2010

Perpetrar un engaño

"Comprender que la Iglesia no tuvo siempre un Nuevo Testamento es algo que para la mayoría de las personas resulta un tanto inquietante, pero lo cierto es que las Escrituras cristianas no descendieron del cielo pocos años después de la muerte de Jesús. Los libros que finalmente serían incluidos en el canon sagrado fueron escritos por diversos autores a lo largo de un período de sesenta o setenta años, en diferentes lugares y para diferentes auditorios. Otros libros fueron escritos durante el mismo período".

La frase es una cita del capítulo "La invención de las Escrituras: la formación del Nuevo Testamento proto-ortodoxo", presente en el excelente libro "Cristianismos perdidos. Los credos proscritos del Nuevo Testamento" de Bart D. Ehrman, reputada autoridad en el estudio y conocimiento de la Iglesia primitiva y sus múltiples grupos.

Pero hay algo en lo que Ehrman, cuyo recomendable estudio acaba de reeditarse (ediciones Ares y Mares de Editorial Crítica), se equivoca: la mayoría de las personas creyentes no se van a inquietar por eso, porque la mayoría de las personas creyentes lo ignoran todo sobre su propia fe, su constitución, su historia, su análisis crítico y, por supuesto, sobre cualquier cosa que pueda poner en entredicho su creencia a prueba de argumentos.

Una encuesta que se hiciese a las puertas de una Iglesia sobre distintos aspectos del cristianismo sorprendería por sus resultados. No es ya que ignoren por completo que existen otros evangelios (aquí en España contamos con la maravillosa traducción, por cierto, de Piñero en "Todos los Evangelios", canónicos y apócrifos), es que probablemente ni siquiera se han leído los oficiales.

Las tres religiones monoteístas sustentan sus ficciones en que sus Libros Sagrados son autoría de su dios (bien directamente, como en el caso de el Corán, bien por inspiración divina como en el caso de la Biblia judía y cristiana) y que, pese a sus muchísimas contradicciones internas y errores, son "perfectos". Que la Biblia se escribiese a lo largo de siglos y que responda a distintas y divergentes tradiciones, o que el Corán se elaborase (mejor dicho, se inventase) en tiempos del cuarto Califa Perfecto, que además contengan interpolaciones, falsificaciones, adaptaciones de otros mitos... nada de eso importa.

La Iglesia fundamenta su estructura en una interpretación sesgada, autoritaria, acrítica, dogmática y esencialmente tergiversadora de sus libros divinos. Que sus adeptos no tengan mayor interés por los mismos, que los lean poco o que no tengan mayor interés por las reflexiones historicistas o críticas que se han desarrollado desde el siglo XVIII contribuye a mantener intacto su edificio. Perpetrar el engaño es esencial para mantener sus privilegios.

martes, 12 de enero de 2010

Promesas para un nuevo año

Mi último artículo publicado en el semanario cacereño Avuelapluma:

Hace unos días un conocido mío me preguntó que qué iba a a hacer yo la noche del nacimiento de Su Señor Jesucristo, pues a un ateo como yo le debería estar vedado celebrar una copiosa cena el 22 de diciembre. Tras la oportuna explicación - que ustedes ya saben - del solsticio de invierno y el Natalis Sol Invictus, le pregunté si él iba a ir a la misa del gallo, recordar con austeridad el nacimiento de un pobre en un pesebre y repartir el diezmo entre los necesitados. No, claro. Y tras eso le dije que yo iba a hacer lo que la inmensa mayoría de los católicos de nuestro país: celebrar una muy poco cristiana, muy opípara y muy pagana cena.

El caso es que de aquellos excesos navideños, esta sensación actual de remordimiento de conciencia que nos impulsa a apuntarnos al primer gimnasio que veamos o prometernos solemnemente ¡nunca más!: no más dulces, no más jamón, no más carne... ¡Ja! Seguro que se las llevará el viento a la menor tentación en lontananza.

2010 siempre empieza con una firme promesa. Pero eso ya lo saben ustedes. Espero que hayan entrado ustedes con buen pie, en todo caso aquí van mis aportaciones y mis deseos para los próximos 12 años:

Prometo solemnemente no meterme con la Iglesia... más de lo acostumbrado. No es que tenga yo una cierta fijación con esta encantadora institución que tantas alegrías nos ha dado a lo largo de la historia. Simplemente, ahora que puedo, aprovecho. Ya saben que en Irlanda han aprobado una Ley para prohibir blasfemar (¡como en los países islamistas!) y claro, en este país siempre estamos dispuestos a copiar todo lo malo.

Prometo dejar de fumar puros y pipas... en determinados momentos. Para ser más precisos, y citando a Mark Twain, "no fumar mientras duermo, no dejar de fumar mientras esté despierto y no fumar más de un solo tabaco a la vez".

Prometo hacer régimen... con el correspondiente golpe de estado de gula cuando se presente la ocasión. ¡La culpa la tiene mi amigo Valentín que me ha demostrado que la cocina es un arte!

Y finalmente los deseos: que ZP gire hacia la izquierda, que la crisis la paguen los que la han provocado, que Obama se merezca de verdad el premio Nóbel de la Paz y que el PP, el PP... bueno... el PP... en fin, imposible escribir alguna frase que no contenga un exabrupto.

viernes, 1 de enero de 2010

Otro año más

¡Que entréis con buen pie en 2010! Y sobre todo, sed felices.

Y una cita para comenzar el año:

"Es impío no el que suprime a los Dioses, sino el que los conforma a las opiniones de los mortales"

Epicuro de Samos