martes, 23 de febrero de 2010

El buen morir

Mi última columna publicada en Avuelapluma:
"En Inglaterra acaban de detener al veterano presentador de documentales de la BBC Ray Gosling por haber confesado que hace 20 años mató a su compañero, enfermo de sida en estado terminal a petición de éste último, cuyo sufrimiento y dolor era ya insoportable.

Nunca he terminado de entender dónde está el problema concreto con la eutanasia, por qué los gobiernos tienen miedo a abrir este debate, por lo demás bastante asumido por la sociedad (¡por favor, ya hemos dejado desde el siglo XVIII de estar en minoría de edad!). Soy partidario del buen morir, de la buena muerte y que, cuando ésta sea inevitable, pueda ser administrada con mi consentimiento para que mi último recuerdo de esta mi única vida no sea la más abyecta y cruel (pues es evitable) de las agonías. Sobre mi vida, exclusivamente sobre mi vida, tengo el derecho a decidir.

Hay quienes creen que nuestras existencias no nos pertenecen a nosotros, sino que somos propiedad de un dios y que tenemos que asumir el sufrimiento que este dios nos envía. Crueles son estos dioses. Bien, no tengo problemas con el hecho de que algunos quieran sufrir a mayor gloria de su religión, pero ¿qué pasa con quienes asumimos que somos propietarios de nosotros mismos, o con quienes creen que ningún dios puede ser partidario de la agonía, que su dios, en fin, no es masoquista? ¿Sufrimiento para todos al albur de unos dogmas minoritarios?

Nunca le he tenido miedo a la muerte, pues, citando a Epicuro, "mientras yo soy, la muerte no está presente y cuando la muerte está presente… entonces yo ya no soy". Pero esperar a morir sufriendo sin razón, vivir agonizando… a eso si le tengo miedo".

5 comentarios:

Juan Pablo dijo...

"¡No tengáis miedo! ¡Abrid vuestros corazones a Cristo!".

En todo caso, morirse no es nunca el problema. Lo malo es que te maten.
El ensañamiento terapéutico no tiene sentido, pero el suicidio tampoco.

¿Quién puede decir que el que hoy pide la muerte mañana no puede encontrar sentido a su vida?

Y el pequeño detalle es que no hay marcha atrás.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

"¡No tengáis miedo! ¡Abrid vuestros corazones a Cristo!".

Jo. Una operación así, a pecho abierto... ¿puedo contar con un médico y un anestesista por si las moscas?

Juan Pablo dijo...

Por supuesto, ¡Dios quiere contar con los hombres y actuar a través de nuestras obras! (misterium fidei).

Eso sí, un médico que intente salvar vidas y un anestesista que trate de evitar el dolor pero sin convertirse en verdugo.

Así seguiremos siendo humanos. De esos que inexorablemente sufren y no tienen una explicación para todo.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

Claro, claro. Lo que tienen que hacer el médico y el anestesista es lo que dios manda, y lo que dios manda se lo pueden decir los que interpretan lo que dios manda, sus sacerdotes.

¡Así de sencillo es todo!

Hacer no lo que pida el paciente, sino lo que pide dios que interpretan lo que hablan con dios que saben que dios existe porque lo saben y punto... sin mayor prueba.

Y yo con mi ceguera intelectual...

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

Claro, claro. Lo que tienen que hacer el médico y el anestesista es lo que dios manda, y lo que dios manda se lo pueden decir los que interpretan lo que dios manda, sus sacerdotes.

¡Así de sencillo es todo!

Hacer no lo que pida el paciente, sino lo que pide dios que interpretan lo que hablan con dios que saben que dios existe porque lo saben y punto... sin mayor prueba.

Y yo con mi ceguera intelectual...