lunes, 15 de febrero de 2010

¡Con el frío que hace!

400 asociaciones - ¡vamos la hostia! - se han unido para defender el Cristo de Monteagudo, que un desalmado (¡un ateo! ¡un rojo! ¡un blasfemo!) quiere retirar del castillo que viene ocupando desde hace algún tiempo.

Y por eso, las 400 asociaciones convocaron manifestación este pasado sábado para defender, dicen que por razones culturales, el Cristo de proporciones faraónicas... sólo que a su cruzada acudieron poco más de 200 personas. Hagan la cuenta: 400 asociaciones - 200 manifestantes. ¡En esas asociaciones hay quienes repiteeeeennnnn!. Nota: La Razón, que ve triple, contó 1000 personas.

La verdad sea dicha a mí el número de personas me es indiferente. Yo soy de los que abrazo muchas causas minoritarias y no estoy por remar siempre en favor del viento. Lo que si me ha sorprendido es la explicación que los prebostes de la cosa han dado al fracaso de la convocatoria: "un portavoz de la plataforma - leo en Público 14/02/2010 pág 33 - atribuyó el escaso éxito a la débil lluvía y al frío"

¡Ay de estos cristianos! Ya verán cuando tengan que rendir cuentas ante su dios en el día del Juicio y éste les diga "conque preferistes estar calentito a defenderme ehhh ¡al fuego eterno!"... Y es que el dios bíblico, si creemos lo que dice su Libro, tiene un caracter de mil demonios, y es bastante caprichosillo, amen de ególatra. Siempre quiere que le adoren, y le recen, y le quemen animales, o inciensos o enemigos derrotados.
La segunda cosa que me llamó la atención es la insistencia que tienen en decir que lo suyo no es defender un símbolo religioso impuesto, que la cosa no tiene nada que ver con los tiempos de la Iglesia dominante, quita, quita. Lo suyo es pura defensa cultural. O eso decían las mujeres y hombres que desfilaban la fría mañana de ese sábado con pegatinas donde se podía leer "Dios existe y me ama", "Dios mandará en España más que en el resto del mundo" (sic) o "fidelidad a Dios, fidelidad al sacerdote". Lo dicho, nada que ver con lo religioso. Solo cultura.