martes, 12 de enero de 2010

Promesas para un nuevo año

Mi último artículo publicado en el semanario cacereño Avuelapluma:

Hace unos días un conocido mío me preguntó que qué iba a a hacer yo la noche del nacimiento de Su Señor Jesucristo, pues a un ateo como yo le debería estar vedado celebrar una copiosa cena el 22 de diciembre. Tras la oportuna explicación - que ustedes ya saben - del solsticio de invierno y el Natalis Sol Invictus, le pregunté si él iba a ir a la misa del gallo, recordar con austeridad el nacimiento de un pobre en un pesebre y repartir el diezmo entre los necesitados. No, claro. Y tras eso le dije que yo iba a hacer lo que la inmensa mayoría de los católicos de nuestro país: celebrar una muy poco cristiana, muy opípara y muy pagana cena.

El caso es que de aquellos excesos navideños, esta sensación actual de remordimiento de conciencia que nos impulsa a apuntarnos al primer gimnasio que veamos o prometernos solemnemente ¡nunca más!: no más dulces, no más jamón, no más carne... ¡Ja! Seguro que se las llevará el viento a la menor tentación en lontananza.

2010 siempre empieza con una firme promesa. Pero eso ya lo saben ustedes. Espero que hayan entrado ustedes con buen pie, en todo caso aquí van mis aportaciones y mis deseos para los próximos 12 años:

Prometo solemnemente no meterme con la Iglesia... más de lo acostumbrado. No es que tenga yo una cierta fijación con esta encantadora institución que tantas alegrías nos ha dado a lo largo de la historia. Simplemente, ahora que puedo, aprovecho. Ya saben que en Irlanda han aprobado una Ley para prohibir blasfemar (¡como en los países islamistas!) y claro, en este país siempre estamos dispuestos a copiar todo lo malo.

Prometo dejar de fumar puros y pipas... en determinados momentos. Para ser más precisos, y citando a Mark Twain, "no fumar mientras duermo, no dejar de fumar mientras esté despierto y no fumar más de un solo tabaco a la vez".

Prometo hacer régimen... con el correspondiente golpe de estado de gula cuando se presente la ocasión. ¡La culpa la tiene mi amigo Valentín que me ha demostrado que la cocina es un arte!

Y finalmente los deseos: que ZP gire hacia la izquierda, que la crisis la paguen los que la han provocado, que Obama se merezca de verdad el premio Nóbel de la Paz y que el PP, el PP... bueno... el PP... en fin, imposible escribir alguna frase que no contenga un exabrupto.

9 comentarios:

Juan Luis Corcobado Cartes dijo...

Estoy seguro de que, con la ayuda de Dios, cumplirás sin gran esfuerzo tus promesas.

micky dijo...

Saludos y un feliz y ateo y laico año 2010, y yo por mi parte renuevo mi voto de cagamarme en la santa puta madre iglesia cada vez que me salga de mis cojones. lo dicho Saludos y buen año.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

Estoy seguro amigo Juan Luis que nuestro Señor Jesucristo, que Zeus tenga en su gloria, me ayudará a ello.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

Buen año también a ti MIcky... lo de que logremos que alguna vez sea laico, con estas tibiezas en nuestro actual gobierno... no sé, no sé. ¿Podremos pedir un milagro?

Valdomicer dijo...

Gracias por tu elogio. Eso de ser considerado como artista más que elogio es adulación.
Un abrazo.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

Yo adulo esperando la correspondiente recompensa en forma de plato, claro. ¡Soy un materialista sin corazón!

Valdomicer dijo...

¡¡¡Te acabas de ganar una buena ración de spoa de almendras!!!.

Valdomicer dijo...

Quise poner "sopa" de almendras

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

¡Y acabo de recibirla! Dentro de exáctamente 20 minutos daré buena cuenta de ella. Ya sabes que yo divido mis comidos en dos momentos:

Preámbulo o introducción al plato principal, comúnmemente llamado como "Plato 1 y Plato 2"

Y plato principal, también conocido como "postre"-.