jueves, 21 de enero de 2010

Darwin: una vida de cine


Desde que se anunciara un biopic sobre Charles Darwin ("Creación") los grupos religiosos negacionistas del hecho de la Evolución pusieron el grito en el cielo. A la película, cuyo director es Jon Amiel, le espera un calvario, especialmente en EE.UU. donde los fundamentalistas están presionando para que no se proyecte en las carteleras de cine.
Cualquiera que lea la biografía del gran naturalista inglés - os recomiendo la primera edición, sin la autocensura que él mismo se autoinfligió - se encontrará con una vida apasionada y un hombre apasionante. Su relación con la religión fue, además, muy conflictiva, no tanto por la oposición cristiana que recibió la publicación de su libro "El origen de las especies" como por el hecho de la profunda religiosidad de su mujer, lo que le llevó a realizar cambios en su libro cumbre y en su propia autobiografía para limar ciertas referencias escandalosas (en la época) hacia las creencias.
Darwin, que en un principio acarició la idea de hacerse pastor anglicano, terminó profesando un agnosticismo declarado hacia el mundo de las creencias que, en sus últimos años, tras la muerte de su hija predilecta, se convirtió casi en ateismo.
Muchos estadounidenses se perderán la película, pues algunos piensan que su fe para mantenerse inalterada y firme debe permanecer incomunicada de cualquier otra idea, reflexión o propuesta (es curioso, porque yo he leído la Biblia y no se ha tambaleado mi ateísmo y tampoco le afecta que, por ejemplo, Juan de la Cruz sea uno de mis poetas predilectos), en los países islamistas ni soñaran con verla y aquí en España tendremos que esperar a que las salas comerciales le dejen un hueco (la censura económica, la idea de que sólo los espectáculos vacíos y sin contenido mueven a la masa opera con más fuerza que una censura ideológica; afortunadamente Ágora, o Avatar empiezan a demostrar justo lo contrario).
Pinchando aquí podéis acceder al trailer de la película.

7 comentarios:

Jack Rational dijo...

El rechazo de la mayoría de la humanidad a estar de alguna forma emparentada con los animales me parece arrogante, presuntuoso e irracional.

¿Qué tiene de malo, después de todo? ¿En qué aspecto se sienten rebajados? ¿Es que acaso tienen tan poca confianza en su intelecto superior que además necesitan creer que están en una categoría completamente distinta, que tienen alma y los animales no?

Saludos.

Darwin dijo...

¿"Los fundamentalistas" están presionando?
Pues qué cosas.
¿Qué tratamiento ha recibido el tema en la película? ¿Se conoce ya?
Habrá que ver con qué rigor histórico ha sido tratada, porque datos hay más que de sobra en la obra de Darwin, que no se corta un pelo en su "Origen de las especies" a la hora de filosofar sobre las consecuencias de sus descubrimientos.
Y habría que calcular el tanto por ciento de fundamentalistas que hay en EEUU porque los creacionistas son apenas unas cuantas sectas; eso sí, con un buen Lobby que ya ha conseguido cositas en la educación de algunos estados (¿serán tantos millones como gays dicen que hay?).

Claro, que si los del cine empiezan a meter gazapos como los tuyos: "Que terminó siendo casi ateo, que su mujer le hizo introducir cambios...". ¿De dónde se saca todo eso? ¿Un científico revolucionario que se hizo ateo, pero calzonazos?

¡Lo que hay que oir! Claro, no me extraña si considera que Avatar no es un "espectáculo vacío" (Pocahontas fashion de los efectos especiales generados por ordenador) y encima la considera del mismo calado que Ágora.
Juas, juas, juas.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

"¿De dónde se saca todo eso?"

De la lectura de varias obras sobre la vida y los descubrimientos de Darwin (por ejemplo, y por citar solo uno, "Deconstruyendo a Darwin" de Sampedro) y de las propias ediciones de "El origen de las Especies" y "Autobiografía" - con frases más o menos deístas que aparecen en ediciones posteriores a la primera por indicación o sugerencia de su propia mujer.

Solo es cuestión de leer algo sobre Darwin. No basta con ponerse su nombre y divagar.

Y ni siquiera escribir aquí en distintos sitios... con distintos nombres ¿verdad?

-

Anónimo dijo...

Es lo bueno y lo malo que tiene internet: uno puede expresar su opinión y, si no convence, remitirse a ediciones o versiones de textos que nadie conoce o leerá nunca.

Y las críticas que ponen en evidencia, ¡pues uno las obvia y listo!

¿Importan los nombres?
Manuel = "Dios con nosotros".

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

Pues nada, nada, tú (Gema,cristiano, anónimo, escéptico, darwin...) a lo tuyo.

Lo mejor es que te leas algún libro sobre Darwin y luego pontifica, a mayor gloria de tu dios y tu cruzada contra los ateos.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

Aquí tienes un artículo que abunda en esa misma historia

http://arquehistoria.com/historias/porqu-darwin-tard-tanto-en-publicar-el-origen-de-las-especies

En internet, en librerias, en los cursos cientíticos desarrollados con motivo del "Año Darwin" hay infinidad de aportaciones sobre dicha cuestión.

No obstante, "cristiano", soy consciente de que eso a ti te interesa bien poco.

Anónimo dijo...

Uy, ¡qué torpeza la mía!

¿De verdad no se dio cuenta del tono irónico? ¿No se ha dado por aludido?

¡Vaya! Manuel, me esforzaré más la próxima vez.

El enlace no funciona, pero tuve bastante con leer la obra maestra de Darwin durante mi formación científica en la UEx. Pobrecito, fue un "ahead of his time" y pagó las consecuencias.
Pero para nada fue ateo, ni atacó a la fe ni nada por el estilo. No traten de reescribir la historia, por favor.

Por cierto, que el ateísmo me parece una creencia estupenda. Sin acritud.