sábado, 4 de abril de 2009

Creencias absolutas


Ayer vinieron a visitarme a casa dos testigas de Jehová. Querían invitarme a no sé que celebración "por la pasión de nuestro señor Jesucristo". Tras indicarles que yo era ateo una de ellas me espetó:

-"No necesita usted a Dios"
-"No veo porque he de necesitarle - le respondí -. Todo funciona igual sin él".
-"Pero Él es el creador de todo".
- "Oh no. Ni mucho menos. No se necesitan creadores para explicar la naturaleza".
-"¿Entonces usted cree en la evolución?", dijo... esto último con cierta mirada y tono de compasión por mi pobre alma.
-"No. No creo en la evolución - añadí para su sorpresa - Sé que la evolución es un hecho. No es cuestión de creencias".

A partir de ahí empezamos un pequeño debate de unos cuarenta y cinco minutos, ambos tres Biblia en mano.

Cuando les explique que su Nuevo Testamento había sido escrito entre 60 y 160 años con posterioridad a la supuesta muerte de su "señor Jesucristo", simplemente lo negaban. No es que pudieran demostrar que los cuatro evangelios sinópticos estuvieran escritos por coetáneos a Jesús, no. Simplemente no se habían planteado nunca quién escribió sus sagrados libros y cuándo, y al revelárseles tal hecho, lo desecharon sin más.

Al explicarles que eran los Misterios, Mitra, Dionisos, etc y como hay otros dioses que nacieron de vírgenes y resucitaron al tercer día de muertos, también lo negaban. No sabían nada del tema ni habían leído jamás nada que no tuviera relación con su Biblia y con autores de los Testigos:

-"Este Libro - me dijeron emocionadas - es la palabra de Dios. Muchos han muerto perseguidos por tenerlo"...
-"¿Muertos por tener una Biblia, señoras? ¿Cuándo?"
-"Miles de muertos, muchos muertos. Asesinados por amar la palabra del Señor".
-"¿Se refiere usted a las persecuciones a Testigos de Jehová? En ese caso debo decirles que los perseguidores también creían en el mismo libro..."
-"¡Ellos no creen en la Biblia! Yo fui católica y ahora en visto la luz"
- "Muy bien, muy bien. Pero los católicos, protestantes, ortodoxos y cristianos maronitas también creen en el mismo libro. Y en nombre de ese libro ustedes y ellos han matado"
-"Dios dice "No matarás".

Es entonces cuando pasé a leerles varios textos en los que Dios mismo mandaba a su pueblo elegido asesinar, masacrar, robar y practicar el anatema (el asesinato ritual) contra hombres, mujeres y niños de ciudades invadidas. Al preguntarles por qué su Dios permite se asesinen a los niños, con el mayor desparpajo, como si no fuera importante, me dijeron que "si Dios ordena matar niños es porque ha visto en sus corazones y sabe que lo merecen".

Dios mata niños. Y lo asumen como tal. Y les encanta creer semejante cosa. Y no solo mata niños, sino que también acabará con la raza humana en el día del juicio final - el cual por cierto ha empezado a mostrar los síntomas de su llegada a partir de 1914, me dijeron - eligiendo a los buenos y a los malos, y condenando a todos aquellos que no creen en él. Eso sí, Dios es infinitamente bueno e infinitamente justo. ¡Menos mal!.

Afirmaron que no había contradicciones en la Biblia. Al mostrárselas, una por una, acudían a las explicaciones más peregrinas:

- Si hay dos relatos de la creación es porque la Biblia no va por temas.
- Si hay dos genealogías de Jesús dispares entre ellas y que lo entroncan - ambas dos - con José, una hace referencia a José pero la otra a María. "¿Dónde pone eso, señora?" "Sabemos que es así".
- ¿Qué no concuerdan los relatos sobre su resurección? ¡Qué importa! Saben perfectamente que Jesús resucitó y no necesitan de más.

De vez en cuando me señalaban párrafos que, al decir de nuestras Testigas, demostraban la proximidad del Juicio Final: "Mire aquí, dice que habrá terremotos"... "Pero señora, terremotos ha habido siempre"... "Pero ahora hay más terremotos que nunca". Pruebas: ninguna, claro.

Pero debo confesar que de todas las explicaciones rayanas en lo absurdo, ninguna como su explicación a por qué Dios, siendo omnisciente, y por lo tanto que todo lo sabe, creo a Adán y Eva y los tentó con el árbol de la sabiduría sabiendo como debía saber que iban a caer en la tentación. Atención a su argumento:

-"Dios es omnisciente, pero a veces decide no serlo".
-"¿A veces decide no serlo?¿Y cuándo lo decide?".
-"No podemos comprender sus actos, solo aceptarlos y hacer su voluntad".
-"¿Se da usted cuenta que su Dios es omnisciente pero a ratos decide no serlo, entonces ya no es omnisciente porque hay alguna cosa que desconoce? La omnisciencia - saberlo todo, absolutamente todo - no se adquiere a días y por rebajas.
-"Dios puede hacerlo todo. Y no podemos juzgarle".

Os diré que al final fueron ellas las que se marcharon, al tener que hacer otras visitas a mis pobres vecinos. Pero ya ven, y yo debí comprenderlo desde el principio: si una persona está dispuesta a creer en algo imposible y sin sentido, si se le muestra sus errores, está dispuesta a asumir otras explicaciones aún más imposibles y sin sentido con tal de seguir creyendo.

4 comentarios:

Durruti dijo...

Reconozco que yo no habría tenido tu paciencia. Yo habría sido más expeditivo y las habría mandado directamente "a hacer gárgaras" después de recomendarles una mínima bibliografía más actualizada, je, je, je... ¡Qué paciencia la tuya! :o)

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

Bueno, al final mereció la pena aunque solo fuera por oirlas decir que su Dios es omnisciente, pero solo a ratos.

eclesiastes dijo...

Era para bien matar niños:

"¿Por qué era para bien de Israel el matar a la gente mala de Canaán? ...Si esta mala gente se quedaba en la tierra actuaría mal, y los israelitas empezarían a copiar a estas personas y comenzarían a hacer cosas malas tambien ...así que para mantener a Israel en lo correcto y a la tierra limpia la gente mala tenía que ser eliminada de la tierra" .

Del libro "Toda Escritura es Provechosa", Watchtower...

Anónimo dijo...

Hay contradiciones en la biblia, pero es evidente que hay quienes no las reconocen como tal; también es tan equivocada la interpretación que se hace de la biblia que esta es una muestra:

"Volvió a encenderse la ira de Jehová contra Israel, e incitó a David contra ellos a que dijese: Ve, haz un censo de Israel y de Judá. Y dijo el rey a Joab, general del ejército que estaba con él: Recorre ahora todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beerseba, y haz un censo del pueblo, para que yo sepa el número de la gente. Joab respondió al rey: Añada Jehová tu Dios al pueblo cien veces tanto como son, y que lo vea mi señor el rey; mas ¿por qué se complace en esto mi señor el rey? 2 Samuel 24:1-3"

"Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel. Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, haced censo de Israel desde Beerseba hasta Dan, e informadme sobre el número de ellos para que yo lo sepa. Y dijo Joab: Añada Jehová a su pueblo cien veces más, rey señor mío; ¿no son todos éstos siervos de mi señor? ¿Para qué procura mi señor esto, que será para pecado a Israel? 1 Crónicas 21:1-3"

En estos textos el personaje que incitá a David a hacer un censo Samuel lo llama Jehová y en Crónicas lo llaman satanás; no es que haya contradicción, es que se les escapó ocultar el nombre de satanás y les quedó al descubierto el engaño, por eso las palabras de que el "dios" judío es el diablo, homicida y padre de mentira dichas por el Maestro y Señor Jesús El Cristo (no Jesucristo) en el evangelio de Juan 8:41-45 confirman la concordancias de esos textos del A.T. "Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios. Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Pues porque no podéis escuchar mi palabra. Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis"