martes, 10 de marzo de 2009

Esa guerra necesaria


Escribe el ultraobispo Williamson, a quien Benedicto XVI quisiera rehabilitar si se deja, que "una nueva devastadora tercera guerra mundial" se aproxima. ¿Será la Parusía, tantas veces anunciada? ¿Por fin el fin de los tiempos, tan largamente acariciado y esperado? ¿Vendrá el Señor a juzgar a los vivos y a los muertos, situando a su diestra a los que merecen la salvación y a su siniestra a todos los que, por el contrario, merecemos el castigo eterno y el fuego devorador del infierno? Sí, ya sé que debería aspirar a la salvación, pero llegados a este punto no me hago ilusiones.

El caso es que así parece. De hecho, Williamson no es que lo prediga, sino que lo espera, o por mejor decir, lo desea:

"El mundo occidental y sus políticos están tan fuera de la realidad - ¡que cosas se oyen en boca de un obispo! - que sólo una devastadora tercera guerra mundial podría devolverlos a ella. La guerra se presentará como la única posible salida (sic) de los insolubles problemas económicos" (sí, sic de nuevo).

No deja de tener lógica. Si se puede liquidar al 90% de la humanidad en una gran guerra, problemas de paro no va a haber luego.

Ya lo dijo el Señor en los Evangelios: "no creáis que he venido a traer la paz, sino la guerra"

6 comentarios:

Cristiano dijo...

El Sr. Casco es un LIBERTICIDA, TOTALITARIO y CENSURADOR. No permite mi participación libre en su otro Blog PÚBLICO por pura COBARDÍA y por no atreverse a que se puedan leer discrepancias contundentes a sus hostiles ataques hacia la Igesia Católica y sus fieles.
Puede comprobar este CENSOR que, en cumplimiento a mi palabra, no estoy participando en comentar nada de los disparates y blasfemias que escribe aquí, sino que aprovecho este espacio para publicar lo que él mismo me CENSURA, arbitraria y vergonzosamente en su otro Blog.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

"No pienso escribir nada en ese blog suyo"

No pensaba escribir nada, ni siquiera entrar, ni siquiera visitar este blog blasfemo, dijo.

Pero ahora lo transforma, pobre atormentado, en un patético "pero no comento lo que escribe". Tristísimo. Lamentable. Pobrecillo.

Debe ser terrible renunciar a los más sagrados juramentos por la necesidad de hacerse ver y de descargar su ira... por supuesto, siempre desde el anonimato, pues hay gente que necesita esconderse avergonzándose, probablemente, de lo que son.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

Resulta lamentable que personas que necesitan atacar "ad hominen" se escuden y se escondan cobardemente en el anonimato.

Ellos pueden atacar a la otra persona, la cual ni se esconden ni se oculta, pero la otra persona - en este caso el autor de este blog - se encuentra en la necesidad de defenderse de insidias e insultos echos desde el anonimato.

No apruebo ni aprobaré jamás semejante comportamiento. Yo doy la cara en mis argumentos, voy de frente, y por lo tanto espero de los demás el mismo comportamientos.

En todo caso, y por agilizar el debate, incluso acepto controversias anónimas. Lo que no acepto es que haya personas que su argumento contra mis ideas sea no atacar a éstas, sino a mi persona, y que dicho acto lo hagan escondiéndose.

Aquí tampoco este señor podrá publicar nada hasta que no de la cara.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

nota: corrigo un error "hechos", no echos.

María Magdalena dijo...

Cristiano:
¿Reclama usted libertad para circular por la casa de otro?.
Es usted como el cuco, que pone sus huevos en nidos ajenos. ¿Por qué no se compra usted un blog y se lo trabaja todos los días?
Búsquese un sitio dónde despotricar y bestializar a su gusto y a sus anchas, que no sé yo qué hará el Sr. Casco pero por el que yo no pasaré jamás.

Durruti dijo...

Tú tranquilo Víctor... Aunque no aparezca mucho por aquí (a dejar comentarios quiero decir) te leo cuando puedo. Sólo decir que tales ejemplares del pleistoceno se descalifican ellos sólitos. Son muy cómicos los tales píos señores del cilicio y tentetieso, je, je, je. :o)

¡Ánimo, y a tirar para adelante con el blog! El hecho constatado es que Nosotros (en toda nuestra rica pluralidad) avanzamos, ¡aunque les duela! :o)

¡Qué caras duras! Precisamente los que pretenden que retrocedamos hacia posturas y prácticas medievales (¡o casi!) son los que se molestan. Y encima vienen a despotricar sus pías tonterías en casa ajena. Y, para más colmo, es precisamente esa gente censuradora la que luego pide "respeto" (¡ejem!, ¡ejem!).

Yo veo que todo lo que se expone en este blog es muy respetuoso, aunque eso no quite para que ejerzas el más contundente derecho a la crítica como consideres más conveniente, sin por ello verte obligado a "comulgar con ruedas de molino" como otros pretenden. ¡Como les molesta y les escuece la libertad de expresión!, sobre todo cuando no pueden coartarla. ¡No, no pueden!, je, je, je...

Pues eso. A seguir opinando y expresando tus ideas que para eso estás en tu blog. Y al que se moleste con lo que aquí libremente (y respetando los derechos de todos y de todas) se expone "que se compre un bosque y se pierda en él" para, a ser posible, nadie los encuentre, ja, ja, ja.

¡Ah! Ya que estoy... ¡Saludos para María Magdalena! ¡Ella sí que sabe!, je, je, je. :o)