lunes, 19 de enero de 2009

Salir del armario

Los medios de comunicación lo han diagnosticado así: los ateos empiezan (empezamos) a salir del armario.

“Probablemente Dios no exista. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”. Con ese mensaje varios autobuses recorren Barcelona y pronto lo harán en Sevilla, Madrid, Bilbao y otras ciudades. Es una campaña sin precedentes en España.

Obsérvese la importancia del “probablemente”. Estamos “casi” convencidos, pero no al nivel de la certeza absoluta: éstas, las certezas absolutas, es patrimonio de las confesiones religiosas que no admiten la más mínima duda sobre la existencia de un ser supremo cuyas pruebas radican – según ellos - en libros escritos hace más de 2.000 años, convicciones personales del tipo “yo siento que”, “sé que Dios me habla” y la más firme opinión de que su Dios personal es más importante y más poderoso que el resto de los muchos Dioses que pueblan otros ámbitos religiosos o, directamente, su Dios es el único verdadero siendo los demás todos falsos. Los cristianos creen que el 70% de la humanidad está equivocada en materia de fe, los musulmanes opinan lo mismo del 80%, los seguidores del Gran Ju-Ju de la Montaña probablemente ignoren que opinan otros pueblos en materia de religión. ¿Cómo se puede dudar del Gran Ju-Ju de la Montaña?.

Y de pronto, aquí estamos los ateos.

Deben ustedes saber que, a diferencia de la fe, el ateísmo sólo se alcanza con la madurez. Y fue, desde siempre, motivo de discriminación y persecución. Durante siglos las religiones se han perseguido entre ellas en nombre, generalmente, de un Dios pretendidamente bondadoso pero algo celoso, pero todas ellas han perseguido por igual a los no creyentes.

Escritos ateos los tenemos desde la Edad Media, y hasta el siglo XVII todos ellos anónimos. Ya en el XVIII se cuenta con Holbach, La Mettrie, Diderot o Du Marsais y será desde el siglo XIX cuando empezamos a salir sin complejos de los armarios hasta llegar al día de hoy con este modesto artículo.

Por cierto que también ha habido contra-respuesta religiosa en otros autobuses de la capital condal: “Dios existe”. Una certeza absoluta sustentada, eso sí, sin pruebas. No debe sorprender esa reacción. “El triunfo del ateísmo – en palabras del Profesor de Derecho Eclesiástico Oscar Celador – supondría la extinción de las Iglesias y la liberación de los hombres de la tiranía que otros hombres ejercen sobre ellos al interpretar la voluntad divina”. Y aquí añado yo: probablemente.

¿Quién sabe? Tal vez algún día veamos incluso esos autobuses aquí, en Cáceres.

2 comentarios:

Daniel M. Cruz dijo...

"El ateísmo sólo se alcanza con la madurez".
¿La fe es innata al ser humano?

Supongo que habrá visto la última estadística sobre religión: el número de ateos ha descendido casi un 2%.

¿Será efectiva la publicidad en el bus urbano? ¿Cuántos creyentes o agnósticos se habrán convertido ya al ateísmo con esta campaña?

Y ¿qué ocurrirá cuando desaparezcan las religiones? ¿Qué excusas buscarán entonces los nuevos "tiranos"? ¿O acaso cree que desaparecerán todas las vilezas del hombre al perder los referentes morales ancestrales?

Salgan, salgan todos del armario y propongan sus in-creencias al mundo. ¡A predicar, pero en positivo!

El anticlericalismo imperante en los medios de comunicación lo pone fácil.

Sin duda, lo que sobra es la ofensa a los creyentes. Quedaría mucho más respetuoso:

"(Creo que) Dios no existe. No me preocupa y disfruto de la vida."


Por cierto, que la contraofensiva ha sido protestante y dice:

"(Creemos que) Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo".

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

La contraofensiva ha sido evangelista (y no dice "creemos que") y católica (véase e-cristians y hazte oir)

La fe no es innata al ser humano: es algo que se inculca a los niños desde pequeño:

¿Usted ha decidido que sus hijos aduqieran la fe cuando tengan uso de razón o ya desde pequeño, desde bebés, con pocos añitos, los llevaba a misa, los inculcaba doctrina...?

La fe se adoctrina desde pequeño. No es innata

(Aunque hay teorías psicológicas que defienden que el cerebro del ser humano está predispuesto a asumir explicaciones sobrenaturales, no necesariamente la creencia en dioses)

¿Y esa estadística de donde la saca? ¿De La Razón? Consulte el CIS. Y de paso, el número de católicos practicantes.