martes, 6 de enero de 2009

Jesús, uno de tantos

Durante muchos siglos la Iglesia Católica - una institución basada en dogmas que contradicen abiertamente los propios principios enunciados en los Evangelios - nos ha dicho que su "fe" era la más novedosa, la más moderna y la más providencial... Hasta que llegó la Historia comparada de las religiones.

La Historia comparada de las religiones y la exégesis bíblica han hecho mucho daño a la pretendida providencia y originalidad del pensamiento cristiano.

- El Antiguo Testamente es un conjunto de libros escritos por diversas manos en varios siglos que contiene, especialmente en los primeros cinco libros, la adaptación semítica de varios relatos mitológicos de los pueblos egipcios, persas, fenicios, cananeos, hititas, sumerios y asirios del entorno.

a. El mito asirio de la creación.
b. El mito sumerio del diluvio.
c. El mito persa, indio, egipcio de "figura carismática salvada de las aguas"
d. El concepto hitita del "pacto de un dios con un pueblo", etc.

- Es más, el Génesis es la unión de dos relatos diferentes: en uno intervienen los elohin (los dioses), en el otro "Yahvé". Hay dos relatos de la creación - divergentes - y dos relatos de la historia de Adan - también con diferencias -.

- Por ello la exégesis bíblica - para horrror de la Iglesia - empezó a comprender desde el siglo XVIII que en el Pentateuco intervienen cuatro manos:

a. Está la tradición politeísta elohista, identificada públicamente en 1780 por Gottfried Eichhorn, predominante en la zona de Israel
b. La monoteísta Yahvista, identificada en 1711 por Bernhard Witter, que fue predominante en la zona de Judá
c. La sacerdotal, que unifica los dos relatos, de tal manera que nos encontramos con contradicciones y con historias repetidas (pero que son versiones distintas del mito). Obra de un sacerdote de Aarón.
d. Y la deuteronomista. Obra de un sacerdote de Leví. Anterior a la sacerdotal.

Y es que las religiones son sincréticas. Van asumiendo mitos y posturas religiosas de otros pueblos, las copian y las adaptan. Por ejemplo: en el Veda, muy anterior al Génesis, nos encontramos por primera vez con la historia mítica del origen del hombre: el primer hombre creado se llamaba Adimo (que significa "engendrador") y su mujer Procriti (que significa "vida"), creado a imagen y semejanza de los dioses. Y la leyenda de Adimo es rastreable por Oriente, hasta recalar en Canaán y pronto en las primeras comunidades israelitas, convertido ya en "Adan"

El cristianismo, igualmente, también tomó elementos prestados de otras confesiones:

- De los mitos mistéricos muchos de sus rituales de libación, comunión o cena mística. También plegarias y procesiones.
- La propia idea de un dios que se encarna como hombre es muy anterior a Jesucristo (tenemos a los misterior mitraicos, a los misterios órficos, al dios egipcio Osiris, al indio Krisnha, al propio Buda...)
- Una vez asumida por la Corte Romana la nueva religión, esta adopta inmediatamente el calendario festivo pagano y su ceremonial: Cristo se convierte en el Sol Invictus, Sol de la fe, Sol que renace. Por eso debe nacer el 25 de diciembre. Y morir en el equinocio de primavera para renacer tres días después.
- La propia idea de un dios que muere y renace al tercer día, como hemos visto en un post anterior, es uno de los elementos míticos más presentes en la antigüedad: Mitra, Osiris, Dionisios, Krisnha, Orfeo...

El caso de Jesucristo reviste además otros elementos curiosos:

1. Aunque no es aceptado por toda la comunidad y hay dudas razonables, se acepta generalmente que debió existir un Jesús histórico, probablemente uno de tantos profetas en Israel y Judá. Las crónicas contemporáneas nos hablan a menudo de alborotadores, agitadores y profetas apocalípticos en el Israel ocupado por las tropas romanas desde el 67 a.P. por Pompeyo el Grande.

2. Lo que no recoge ninguna crónica ni escrito oficial son los supuestos milagros que según algunos Evangelios ocurrió a la muerte de este Jesús. Flavio Josefo no menciona en ningún momento que la tierra tuviese una sacudida, los muertos se levantasen de sus tumbas y el sol se eclipsase (lo que ocurrió, defiende la Iglesia, según los Evangelios, a la muerte en la cruz de Jesús). En Roma no se constata ningún eclipse, lo que sin duda, de haber sucedido, hubiese pasado a los "Anales" y recogido como Día Infausto en los documentos de la ciudad. Digamos, además, que si la supuesta muerte de Jesús ocurrió en la Pascua Judía, astronómicamente es imposible eclipse alguno (es luna llena). Poncio Pilatos, que según los Evangelios quedó impresionado por el reo Jesús, no relata nada al Emperador. Los documentos judíos - el Sanedrín se encargaba de señalar todo acontecimiento, natalicios, fiestas, alborotos... - no recogen la ejecución de ningún supuesto mesías ni el triunfo - desde el punto de vista de la ortodoxia hebrea - del Sanedrín sobre un reformador.

3. Es a partir del año 70 cuando se habla de comunidades judías cristianas y aparecen los primeros escritos. Los hay anteriores al primer Evangelio canónico (el de Marcos) y los hay posteriores. El actual Canon fue aprobado por la Iglesia 300 años después, incluyendo el de S. Juan y el Apocalipsis que los primeros Padres de la Iglesia refutaban como falso. De hecho, hubo muchas controversias por aceptar este Evangelio, sin duda escrito en 170 d.C.

4. Las siete cartas (auténticas - se cuestionan las otras -) paulinas son los documentos históricos más antiguos, pero las mismas (las auténticas y las que se cuestionan) contienen muy pocos datos para trazar una historia del Jesús histórico. No hay mención a ningún parto virginal y desde luego se trata a Jesús como "hijo de Dios", en modo alguno como "Dios mismo".

5. Los dogmas fundamentales de la Iglesia Católica: Trinidad, Hijo "consustancial" al Padre y "eterno", la transustanciación de la carne, María "madre de Dios", etc son muy posteriores, desde el concilio de Nicea (s. IV). Por cierto que el último dogma fundamental se aprueba en el siglo XIX: que María nació sin el pecado original. Dichos dogmas se justifican malamente en los Evangelios, por lo que la teología católica ha establecido dos fuentes de autoridad: los Evangelios y la Tradición, primando ésta última en muchas ocasiones sobre los propios Evangelios.

6. Anotemos además, que ya desde los primeros tiempos encontramos diferencias muy acusadas entre las primeras comunidades cristianas:

- Algunas cuestionaban que Jesús hubiese "resucitado" realmente.
- Los gnósticos defendían una comunión directa con Dios sin mediación.
- Varios grupos consideraban "alegórica" la historia de Jesús, en modo alguno "una historia literal".
- Y había iglesias que consideraban que el Dios de Jesús y el Dios del Antiguo Testamento no podían ser el mismo.

No hubo, pues, una mítica comunidad cristiana sin controversias y unida. Al contrario. Los textos eran pocos y tan contradictorios que daban lugar a violentas disputas entre aquellas comunidades que eran, sustancialmente, judías o de conversos helenos en el ámbito del Oriente Próximo.

Por último, y ya desde el siglo I-II, es evidente la influencia del platonismo en el Cristianismo, con sus concepciones sobre el Alma, el Verbo, etc.

¿Hay algo original en el pensamiento cristiano?

Por supuesto. Las religiones sincréticas adeptan mitos, los copian y - evidentemente - les dan otro sentido o añaden nuevas pautas. No es una copia gemela.

Pero en el caso del cristianismo la idea del "pecado original" si es un elemento muy característico, aunque dicha idea ya estuviese presente - pero con menos fuerza - en otras religiones.

El mito del Pecado es el siguiente: Dios - que es omnisciente - creó a Adan y Eva, quienes pecaron (cosa que el omnisciente Dios ya sabría) al ser persuadidos por una serpiente parlante, siendo por ello castigados... Adan y Eva y su descendencia.

Dios, efectivamente, decide castigar en los hijos (de generación en generación) el pecado de los padres. Es un elemento teologal que ha causado no pocas controversias, pues muchos teólogos ven en este hecho una actitud sumamente injusta y cruel.

Finalmente Dios decide perdonar al género humano tras enviar a su Hijo y morir éste por nosotros, para redimirnos del pecado original. (Dios, que es omnisciente, ya sabía que iba a enviar a su Hijo, que éste iba a morir y que las generaciones - en adelante - serían perdonadas por un crimen que las anteriores no habían cometido.

En el caso católico debemos añadir además lo siguiente: Dios decide enviarse a sí mismo en forma de humano para sufrir por los hombres que él mismo había condenado y calmarse a sí mismo.
Hay que añadir que en el ámbito hebreo la idea del Pecado original es inexistente. En el Antiguo Testamento no figura semejante maldición sobre el género humano. Pero es un dogma fundamental para el cristianismo: Jesús-Dios tiene que encarnarse y morir crucificado por alguna razón, en este caso el pretendido pecado original.
Para la Iglesia Católica el pecado original y la historia de Adan fue un hecho cierto y real. No es algo "alegórico". En un momento dado hubo un primer padre y una primera madre que pecaron a ojos de Dios y por ese pecado Jesús-Dios se encarnó. Así, en plena polémica por el origen del hombre y la teoría de la evolución, la Iglesia bajo Pablo VI optó por no condenar el darwinismo - las evidencias científicas eran y son abrumadoras - pero en todo caso dejó claro que en algún momento existió ese primer hombre pecador.

Como ven, una religión muy lógica. Como a nosotros nos inculcan estas ideas desde pequeño, no las vemos extrañas. Pero cuando se explican a otros pueblos, éstos se llevan incrédulos las manos a la cabeza "¡cómo se puede creer tal cosa!". Claro, que ellos creen que, por ejemplo, todos los dioses indios son manifestación de un solo dios, o que Allah se rebeló a Mahoma en una montaña y le dijo "Ve y predica" o que el mundo - plano - está situado sobre una gran tortuga que navega por el espacio, y eso lo vemos nosotros como algo extranísimo y una soberana tontería.

¡No hay religión seria!

8 comentarios:

Valdomicer dijo...

Perdona, Victor. En primavera no hay solsticio, hay equinocio. Los solsticios son de verano y de invierno y los equinocios, de primavera y otoño.

victor casco dijo...

Efectivamente, lo corrijo ahora mismo

Anónimo dijo...

Buena noticia para l@s apóstatas:

Agustin Garcia Gasco (ese señor al que el Tribunal Supremo le consintió el no atender apostasías) se largará en abril del arzobispado de Valencia.
Menos mal que su futuro sustituto sí que permitió atender y registrar apostasías cuando era arzobispo de Oviedo.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

Daremos nuestra enhorabuena a los compañeros y compañeras de Valencia. Resulta increible que en algunas diócesis sea tan difícil dejar de figurar como católico.

Daniel M. Cruz dijo...

El conocimiento es sincrético.

Muchas veces es necesario conocer las diferencias entre relatos para hacer notas la novedad de la exposición. Si se queda ud. en lo accesorio perderá el sentido del argumento.

Pero, la conclusión a todo este sincretismo, ¿es que Jesús fue uno de tantos?

¿Un profeta con suerte o con habilidad?

¡¡Menudo milagro si un sólo hombre ha sido capaz, mediante su ingenio y argucia, de liar la que ha liado en el mundo entero!!
Y qué simples los pobres creyentes que se han tragado la fe católica porque desconocen la historia comparada de las religiones...

No, perdone. Podrá ud. creer que Jesús fue uno más y que podría haber sido cualquier otro pero tendrá que dar una explicación racional al hecho de que fuera Él y no otro el que triunfó.
¿Por qué fue Cristo y no Osiris?
¿Qué elementos diferenciadores encuentra?

Le diré el fundamental: la religión cristiana se aleja completamente del mito.

El cristianismo parte de una realidad histórica. De un personaje histórico real, con un mensaje que sí que es novedoso y original porque va mucho más allá de lo que cualquier otro hombre había llegado a predicar hasta entonces (amor al enemigo, bienaventuranzas, sacrificio hasta la muerte, eucaristía, resurrección de los creyentes,...).

Un acontecimiento real, imbricado en la historia. Unos testigos de sucesos históricos (no de mitos ni de leyendas).

Que veinte siglos de historia posterior han dado lugar a intercambios, influencias, dogmas, argucias, infidelidades al mensaje inicial... ¡sin duda!

¿Y qué? Lo esencial sigue ahí, y es sin duda lo que hace creer en Dios a cientos de millones de personas (que, al fin y al cabo, son seres dotados de inteligencia).

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

"Y qué simples los pobres creyentes que se han tragado la fe católica porque desconocen la historia comparada de las religiones"

De hecho si usted pregunta en una Iglesia a los asistentes a una misa dominical si se han leído la Biblia encontrará tres repuestas: SÍ (una minoria) Algunas partes (un porcentaje algo mayor) No (casi todos). Haga la prueba.

Es más, la inmensa mayoría de creyentes probablemente desconozca muchos de los principios y dogmas de su religión. Pruebe a preguntar a un católico que qué significa "consustancial al Padre" o que piensa sobre si Jesús fue Dios "en el tiempo" o "antes y desde el tiempo" o exactamente qué problemas pusieron los ortodoxos al "filioque" en el Credo (que procede del Padre y del Hijo).

"No, perdone. Podrá ud. creer que Jesús fue uno más y que podría haber sido cualquier otro pero tendrá que dar una explicación racional al hecho de que fuera Él y no otro el que triunfó".
¿Por qué fue Cristo y no Osiris?

Osiris lo fue durante más siglos que Cristo.

¿Dios era entonces pro-egipcios?

La explicación racional la tiene usted en cualquier libro de historia de las religiones o del cristianismo en particular:

Hubo un elemento clave: la conversión de Constantino y la corte Imperial.

Y desde el siglo IV al VII una pugna brutal de la Iglesia triunfante contra el paganismo, que siguió persistiendo con mucha fuerza entre los siglos IV y V y hasta el VII entre las comunidades campesinas.

"la religión cristiana se aleja completamente del mito".

Verá usted, normalmente se llama "mito" a lo que fueron religiones muy poderosas en el pasado.

A mi me parece igual de fantástico que una diosa nazca de la cabeza de otro dios a que un dios se haga hombre e hijo al mismo tiempo para perdonar a una humanidad que él castigó cuando solo era dios (y los católicos añaden: aunque entonces también era el hijo)

"El cristianismo parte de una realidad histórica. De un personaje histórico real, con un mensaje que sí que es novedoso y original porque va mucho más allá de lo que cualquier otro hombre había llegado a predicar hasta entonces (amor al enemigo, bienaventuranzas, sacrificio hasta la muerte, eucaristía, resurrección de los creyentes,...)".

Falso.

Lea usted sobre Buda o sobre Krhisna: su mensaje era singularmente parecido. También - dicen - eran personajes reales.

La "eucarestia" era común a "los misterios" (en mitra, cibeles, etc). Y paradojicamente NO EXISTÍA ENTRE LAS PRIMERAS COMUNIDADES CRISTIANAS ¿Curioso, verdad?

Y la resurección de los creyentes (¡que dios más malo y egocéntrico, sólo de los creyentes!) se da en otras religiones anteriores y posteriores. En Osiris. En Mitra. En Buda (con reencarnaciones de por medio). En Allah...

"Un acontecimiento real, imbricado en la historia. Unos testigos de sucesos históricos (no de mitos ni de leyendas)".

Unos testigos de sucesos "históricos" que curiosamente escriben 50 años después y unos sucesos que no dejan constancia más que en ellos. No hay más pruebas para el cristianismo que sus propios materiales escritos después de la muerte del sujeto... Mucho después de su muerte. Y encima, sin originales... solo copias de copias. Y para más inri, ni judíos, ni romanos nos comentan nada sobre el tal personaje... y eso que participan según los cristianos en los sucesos vividos por ese "personaje histórico".

Las pruebas a favor del cristianismo no son más concluyentes que las que están a favor de La Iliada. Troya existió. Los grupos cristianos también (desde el año 50). Que los dioses combatiesen en Troya o que hubo un Cristo que era hijo de Dios y qué resució, eso es cuestión de fe. Pero la "realidad histórica" de semejante cosa no se le puede conceder. No encontrará usted un solo libro de historia universitario que afirme "Y Cristo resucitó". Encontrará, eso sí, la Historia de uan religión cuyo presupuesto básico es ese.

Pero sigo sin entender una cosa: ¡POR QUÉ NO CREE USTED EN ALLAH!

Mahoma existió. No cabe duda. De él hablan en vida las crónicas islámicas pero además los escritos de judíos de la época, embajadores de Persia, de Constantinopla (que lo ven "con los sus ojos"), los árabes de La Meca (que era politeístas).

Y su mensaje trinfó de manera más rápida que el cristianismo. Se expandióa velocidad vertigiosa. Y según sus historias hay también milagros. Incluso Mahoma ascendió a los cielos (¡Como Cristo!) Claro que sobre esto último solo hablan los documentos religiosos, en modo alguno las crónicas históricas y las fuentes externas de la época.

Según su propia argumentación pretendidamente "racional" a favor del cristianismo, es mejor y más aplicable en el caso del Islam. Y sin embargo no cree en Allah. Es usted ateo o agnóstico respecto a este dios, pese a la probada historicidad de su profeta y la "milagrosa" extensión de su fe hasta el punto de ser hoy por hoy mayoritaria

Daniel M. Cruz dijo...

Efectivamente, hay mucha gente sencilla a la que la Historia no aporta nada relevante en su vida. No necesitan pruebas históricas para creer. Ni falta que les hace.
Igual que no necesitan estudiar mecanismos evolutivos para apreciar la biodiversidad (y tal vez no sepan qué significa semejante término).

Pero todo eso no significa que la historia comparada de las religiones pruebe la falsedad de todas las religiones. Sencillamente, no puede probar cosa semejante.

Sigue ud. sin dar una explicación racional al fenómeno del cristianismo. Yo si tengo una bastante sencilla para el Islam. Lo cierto es que también tengo varias para el cristianismo (pero me parecen todas bastante absurdas e improbables).

Sin embargo, que existan o no explicaciones racionales tampoco es determinante. Lo determinante es la postura que uno asume en su vida: "sólo atenderé a explicaciones racionalistas" - sólo es una de ellas.

¿Qué sería del hombre si sólo tuviese capacidad para la razón?

Por suerte hay capacidades que nos mueven mucho más, y la primera es la del amor.

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

¿Y que explicación tiene para el triufo del islam? (espero que no intervenga el demonio)