martes, 14 de octubre de 2008

Virgen antes, durante y después


La Santa Iglesia Católica sostiene contra viento y marea y contra los propios evangelios que María fue virgen antes, durante y después de dar a luz a su hijo "primogénito" (sic en Lucas 2, 67) Jesús.

Virgen eterna. Madre de Jesús hijo y de Jesús dios y, desde el siglo XIX, sin pecado concebida, aspecto éste último que nadie con anterioridad había conocido ¡ni siquiera los apóstoles!.

Refiere Mateos en 1, 22-23 que María se quedó embarazada - virgen - dando así por cumplida la profecía de Isaías "He aquí que una virgen concebirá y parirá un hijo y se le pondrá por nombre Emmanuel (dios está entre nosotros) ".

Los primeros cristianos tenían mucho interés por enlazar su nueva fe con el antiguo testamento y aprovechaban cualquier versículo profético - generalmente oscuro o enrevesado - para dar cuenta de que se había cumplido lo predicho por éste o por áquel profeta judío. Las profecías de lectura críptica - ni que decir tiene - no vienen de Nostradamus, no, que va. El truco es más antiguo.

Los cristianos suelen considerar que el nacimiento de su Hijo-Dios de una virgen es un hecho extraordinario. Pero aquí la "originalidad" les falla. Hay multitud de dioses que preñaron vírgenes y doncellas. Dejando a un lado a Zeus y su inagotable líbido, sin ir más lejos en el propio Antiguo Testamento encontramos a Sansón nacido de una virgen y a Samuel, Isaac y Juan el Bautista de mujeres estériles curadas al efecto por el señor dios. De vírgenes fertilizadas nacieron los emperadores chinos Chin Nung o Siuen-Wu-ti, el dios Vishnú de la India, Proteo en Grecia o Zoroastro en Persia.

El mito más antiguo de una virgen que concibe se debe al rey-héroe babilónico Gilgamesh (hacia 2.650 a.C.) nacido de la hija inmaculada de Sakharos.

Pero también se tienen noticias de otros dioses que vinieron al mundo de forma similar al mito cristiano: Buda, Krisna, Lao-Tsé y Confucio.

Pero volvamos a Mateo y como nos cuenta que se ha cumplido la profecía de Isaías. Ay Mateo, Mateo. ¡Leíste mal el libro! Para ser más precisos: la copia de la Biblia de los Setenta en lengua griega que estabas manejando al escribir el Evangelio tenía algunos y muy graves errores de traducción de la lengua hebrea: por ejemplo, la palabra "almah" que emplea Isaías significa "muchacha o doncella" y no virgen.

El versículo de Isaías traducido del hebreo correctamente dice:

"Ves a esta doncella embarazada que va a dar a luz a un hijo. Su hijo se llamará Emmanuel" (Is 7, 14-17. Claro que algunas ediciones católicas siguen manteniendo el error).

En fin. Nos quedamos sin profecía que aplicar. Tampoco importa mucho porque sobre la virginidad de María sólo se pronunciaron Mateos y Lucas mediante 12 versículos en Lc 1, 26-38. El resto del Evangelio, Cartas, y Hechos ignoran tan trascendental acontecimiento.

Pero aceptemos pulpo como animal de compañia. Vale, María era vírgen. Pero ¿lo fue siempre?

Mateo y Lucas nos refieren el prodigio del nacimiento del Hijo de Dios... pero ya no nos comentan nada más de la vida marital de tan abnegada madre. De hecho los evangelios tienen varios versículos donde se hablan de los ¡hermanos de Jesús!. Veamos algunos:
  1. Mateo 13, 55: "¿No es éste el hijo del carpintero? ¿Su madre no se llama María y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Sus hermanas ¿no están entre nosotros?".
  2. Mateo 12, 46-50 (Jesús está con sus discípulos-apóstoles) "Mientras Él hablaba a la muchedumbre, su madre y sus hermanos estaban fuera y pretendían hablarle"
  3. Marcos 3, 31-35 refiere la misma historia: "Vinieron su madre y sus hermanos y desde fuera le mandaron llamar.
  4. Juan 2, 12: "Después de esto bajó a Cafarnaun Él con su madre, sus hermanos y sus discípulos" (Distinguiendo en la misma frase a los hermanos y a los discípulos)
  5. Juan 7, 2-10: "Dijéronle sus hermanos: sal de aquí y vete a Judea para que tus discípulos vean las obras que hacer".
  6. Epístolas a los Gálatas de Pablo 1, 18-20: "Subí a Jerusalén para conocer a Cefás (Pedro) con quien estuve 15 días. A ningún otro de los apóstoles vi, si no fue a Santiago, el hermano del Señor".

Epístola a los Corintios de Pablo 9, 3-5: "¿No tenemos derecho a llevar a nuestras peregrinaciones una hermana (en otras versiones menos pudorosas traducen por "esposa") igual que los demás apóstoles y los hermanos del Señor y de Cefás".

"Y los hermanos del Señor y de Cefás". Hay 11 pasajes que hablan de la presencia de los hermanos carnales de Jesús, que nos cuentan algunos conflictos pues su familia quería apartarle de la prédica. A Santiago se le cita varias veces como el apostol "hermano del Señor".

La Iglesia, preocupada por tantas evidencias, ha considerado que esos "hermanos" en realidad son "primos" de la otra María, cuñada de la Virgen. Y se quedan tan panchos con una explicación que no se sostiene en un sólo documento, que nadie - ningún evangelista, ningún apostol - considera o cita.

Las Iglesias evangelistas decidieron, ante tanta evidencia, que María fue virgen "antes", pero no "después". Los católicos se resisten con uñas y dientes. La razón es evidente: mucho depende, y por mucho hay que entender dinero, de que el vulgo siga creyendo en la madre de dios virgen eterna... esa virgencita a quien se venera en innumerables parroquias, que recibe fondos para sus mantos y coronas, que se vende en estampitas, que es objeto de peregrinaciones, de entregas de bastones de mando, de adoraciones... Mejor seguir mintiendo que cerrar el grifo.

1 comentario:

Padre Meslier dijo...

A los católicos les trae sin cuidado las pruebas. Tú lo has dicho: su único objetivo es ganar dinero, ganar dinero y ganar dinero