martes, 21 de octubre de 2008

Cosificar una fe

Todas las religiones terminan cosificadas. Esto es: se convierten en un ritual, las más de las veces absurdo y en un conjunto de normas y prescripciones, inventadas tiempo después de que el profeta de turno predicase la buena nueva. Y precisamente por eso, para mantener un ritual, para vigilar por las normas y prescripciones, aparece la figura del sacerdote, del mediador, mantenido por la comunidad e intérprete infalibe entre el dios/dioses y los mortales.

Entre mis libros destaca un misal de 1956. En él se contiene todo el ritual llevado a cabo por los católicos, todas las misas desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre. La repetición, las frases descontextualizadas, los cánticos y las posturas (ahora de rodillas, ahora de pie, ahora de lado) son la constante básica de la liturgia. De la conmemoración de San Higinio a la Misa de Feria, pasando por la Exaltación de la Santa Cruz a la Inmaculada Concepción nuestra Señora. Y lo curioso es que cualquier adepto tras asistir a las 365 misas dificilmente tendrá una imagen cabal y completa del libro en el que dice creer o en la historia de su propia religión: en casi todas ellas se repiten los mismos versículos una y otra vez de la Biblia, si acaso un 10% del total del llamado "Libro Sagrado".

Se dice en los "preliminares" del Misal católico:

"Se calculan en unas 380.000 las Misas que diariamente se celebran, es decir, unas 7.000 Misas cada media hora. ¡Cuánta gloria a Dios, cuántos beneficios sobre el mundo por esta continua celebración del santo sacrificio"

Y leemos en Mateo 6, 5-7:

"Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en pie en las sinagogas y en los ángulos de las plazas, para ser vistos de los hombres. Tú, cuando ores, entra en tu cámara y, cerrada la puerta, ora a tu Padre, que está en lo secreto. Y orando no seáis habladores, como los gentiles, que piensan ser escuchados por su mucho hablar"

Y en Hechos 17, 24-28:

"El Dios que hizo el mundo no habita en templos hechos por la mano del hombre, ni por manos humanas es servido"

Y en Epístola a los Hebreos 7, 26-27:

"Que no necesita, como los pontífices, ofrecer víctimas cada día, primero por sus propios pecados, luego por los del pueblo"

Menuda ironía, en nombre de quien dijo que dios no habita en los templos, que hay que orar en privado y huir de los espectáculos y que no se necesitan hacer sacrificios rituales cada día, ahí tenéis a los fariseos de la iglesia católica y a los hipócritas evangelistas con sus cánticos y sus golpes de pecho y oratorias: celebrando rituales vacíos de contenidos, justificando su existencia para seguir viviendo del cuento.

Ni que decir tiene, claro está, que los versículos anteriores en el Misal no aparecen. No se citan. No se celebran. No en vano en el librito se especifica varias veces la entonación:

"Cuida de tu grey" (es decir, de tu ganado)

No hay comentarios: